El Blog de Happy Change

Un espacio compartido para crecer, mejorar, superarnos y mirar la vida con optimismo. Desde aquí queremos acompañarte en esas situaciones cotidianas que nos invitan a reflexionar y a plantearnos si hay formas diferentes de afrontarlas.

Queremos ayudarte a 'limpiar las gafas de mirar la vida para que entre más luz'. Queremos animarte constantemente: 'Crece, supérate, cree en ti, pon en juego tus posibilidades y, sobre todo, no te olvides de ser feliz'

Envejecer bien

2020-03-10 00:00:00
Happy Change

Terapia para mayores

Envejecer bien

“ Cuando la gracia se une a las arrugas, es adorable. Hay un amanecer indescriptible en una vejez feliz.”  Víctor Hugo

Cada vez que vas a casa de tus padres vuelves dándole vueltas a la cabeza y preguntándote si podrías hacer algo…Los encuentras bajos de ánimo, como tristones y sin ganas de hacer cosas. Intentas animarles y motivarles para que, ahora que pueden, se den el gusto de hacer todo lo que no pudieron cuando trabajaban y tenían la responsabilidad de sacar adelante una familia. Pero ahora que por fin llegó la jubilación y que pueden hacer lo que quieran, que tienen todo el tiempo del mundo, que físicamente se encuentran bien y solo tienen algún pequeño achaque, lo que les falta es el ánimo y la motivación

¿Qué ha pasado?¿Dónde quedaron los planes que tenían para este momento?

Seguramente ahora que tienen menos obligaciones y responsabilidades exigentes, aparecen emociones o asuntos sin resolver que les dejan un poso de tristeza y desánimo. Quizás los cambios que supone esta etapa de su vida les abrumen y no sepan cómo gestionarlos. Además, lo normal es que las pérdidas se acumulen y pesen: pérdidas de amigos, de salud, de sentirse útiles… ¿Sabías que la depresión encubierta es muy frecuente cuando nos hacemos mayores? Todo esto oscurece su perspectiva y frena las posibilidades que se les presentan y que podrían aprovechar.

Ahora te toca a ti cuidarles, y una buena forma es buscar ayuda para solucionar estas dificultades y que estén tan bien como se merecen.

Si revisan con un profesional “todo eso que les pesa”, podrán volver a disfrutar porque aún les queda mucho por vivir

Hacernos mayores supone grandes desafíos y enfrentarnos a situaciones nuevas que son, cualquier cosa, menos fáciles. Por eso en muchas ocasionesentramos en un bucle de desánimo y de apatía, quizás de inmovilidad y aislamiento o, en otros casos, de frustración y enfado. A esta edad algunas circunstancias parecen aliarse para ponérnoslo difícil, basta con detenernos en los motivos de consulta más habituales en personas mayores, para darnos cuenta:

Ø  La integración de la jubilación propia o de la pareja, que conlleva de cambio radical en la organización cotidiana de la vida, de las relaciones y de la actividad, con la consiguiente repercusión en la pareja y familia. Supone un reajuste en la gestión del tiempo, de las tareas, en las expectativas y puede que hasta en la economía.

Ø  Problemas de salud, ya que aparecen achaques y limitaciones físicas. Esto preocupa pues disminuye algunas posibilidades y el desenvolvimiento que hasta ahora era normal, y en especial si se ve afectada en algún grado la autonomía.

Ø  La capacidad de prestar atención y la memoria comienzan a fallar, lo que produce una gran inseguridad, cierta confusión y un deterioro de la autoestima a veces considerable.

Ø  Dificultades para adaptarse a cambios relevantes en el entorno, especialmente en el núcleo familiar cercano, que se viven como una gran fuente de estrés: tanto si los hijos se fueron y están muy ausentes, como si toca hacer de “abuelo-canguro”.

Ø  Aislamiento y soledad:lo que lleva a estar menos activos y presentes socialmente, de forma quees bastante difícil establecer relaciones nuevas que permitan “reponer” las que inevitablemente van desapareciendo ¡Una pescadilla que se muerde la cola!

Ø  La gestión de duelos: no solo por las personas que van faltando, sino también referidos a otras pérdidas como son la pérdida de energía física, de agilidad mental, de red social, de capacidad para tomar algunas decisiones o de ciertos roles familiares.

Ø  Es frecuente que aparezca la depresión con diferentes caras, reforzada por un patrón de pensamiento melancólico en el que el pasado desbanca al presente, que compara constantemente la vida de ahora con los recuerdos del pasado, dejando posos de tristeza.

Ø  Las relaciones de pareja se resienten si los dos miembros están en diferente momento vital o lo afrontan desde actitudes y perspectivas distintas. Todo lo que no se resolvió antes, ahora reaparece y se acentúa, necesitando ser definitivamente atendido.

Ø  Las emociones se acumulan y son difíciles de gestionar, porque son en su mayoría dolorosas y se suelen vivir con conflicto interiormente y con el entorno si no sabe sostenerlas.

Ante este panorama es casi inevitable preguntarnos: ¿pero es posible cambiar a esta edad? ¡La respuesta es un rotundo sí!

Las personas podemos aprender, y por tanto cambiar, durante toda nuestra vida.

Erik Erikson, al que se conoce como “el psicólogo del ciclo vital”, allá por mediados del siglo pasado planteó que los cambios evolutivos no terminan con la juventud, como se creía entonces, sino que continúan durante toda la vida hasta la muerte. En la misma línea, las investigaciones neurológicas actuales desmienten la vieja teoría de que nuestro cerebro,a cierta edad, pierde la capacidad de establecer conexiones nuevas: si lo entrenamos adecuadamente continúa estableciendo conexiones nuevas hasta el final, lo que nos permite incorporar aprendizajes y modificar los existentes. Esto se conoce como “plasticidad neuronal” y revoluciona el modo de entender y afrontar la segunda mitad de lavida: aunque nuestros hábitos estén más instaurados y seamos más rígidos con la edad, siempre podemos modificar nuestros comportamientos, nuestro modo de afrontar problemasygestionar las emociones. En la llamada “tercera edad”, con un poco de ayuda y orientación, podemos:

Ø  Cambiar actitudes, mitos y prejuicios sobre los roles y la vida que se corresponden connuestra edad.

Ø  Aceptar los cambios físicos, psíquicos y sociales que experimentamos y encontrar la manera de afrontarlos.

Ø  Gestionar las emociones de manera saludable y constructiva, de forma que no nos limiten, sino que nos permitan seguir disfrutando de la vida.

Ø  Lograr la mayor autonomía posible en los quehaceres cotidianos y en la toma de las decisiones que nos competen.

Ø  Disfrutar y emplear nuestro tiempo de manera gratificante y motivadora.

Ø  Encontrar nuevas relaciones que nos enriquezcan, mientras seguimos cultivando las que tenemosy con las que hemos compartido tantas cosas.

Ø  Atrevernos a incorporar nuevas actividades, ocupaciones y aficiones.

Ø  Encontrar el rol familiar que nos corresponde, ajustado a nuestra realidad y a la de nuestra familia.

Entonces ¿el apoyo psicológico para nuestros mayores sirve de algo?

De nuevo y definitivamente SÍ y, además, es muy recomendable.

Aunque todos los cambios de etapa en la vida son complicadosquizás uno de los más complejos es el paso de la madurez a la tercera edad, porque se producen muchos cambios “no deseados”. En realidad, las dificultades son parecidas a las de otras etapas, pero ahora hay factoreslas acentúan. Un profesional experimentado en terapia con personas mayores trabajará varios aspectos de una manera bastante global, pues todos están interrelacionados entre sí:

Ø  Salud integral, estilo de vida y actividad física.

Ø  Entrenamiento y mejora de las capacidades cognitivas.

Ø  Apoyo en la gestión emocional y a la atención de las necesidades afectivas.

Ø Orientación en la resolución de conflictos y en la búsqueda de alternativas.

Ø  Motivación para ocupar el tiempo de manera satisfactoria con actividades gratificantes.

Ø  Favorecer el interés por las relaciones con otras personas para disminuir la soledad.

Sin embargo, no es necesario que las personas mayores “tengan un problema” para beneficiarse de un apoyo especializado: el interés por mejorar su calidad de vida y por optimizar sus posibilidades son motivos más que suficientes

¡¡El apoyo psicológico o terapéutico no es solo para quienes “están muy mal”!!

Es una ayuda inestimable para minimizar los malestarescotidianos, para mejorar la actitud con la que afrontamos las dificultades y para sacarle el máximo provecho a nuestras posibilidades.

                                                      

¡También cuando somos “mayores”!                   

Se trata sobre todo de prevenir el “envejecimiento interior” y favorecer un envejecimiento activo y saludable.

De envejecer bien para hacer cierto lo de que “la arruga es bella”.

 

 

 

 

 

 

 

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