El Blog de Happy Change

Un espacio compartido para crecer, mejorar, superarnos y mirar la vida con optimismo. Desde aquí queremos acompañarte en esas situaciones cotidianas que nos invitan a reflexionar y a plantearnos si hay formas diferentes de afrontarlas.

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Inteligencia Emocional

2020-03-31 00:00:00
Happy Change

Inteligencia Emocional


¿Corazón o cabeza?

Tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Daniel Goleman

“Es que yo soy muy emocional…” Una frase que escuchamos mucho, quizás para explicar determinadas respuestas o acciones, incluso para justificar que en un momento dado las emociones nos desbordan. Andamos un poco liados/as con esto de las emociones, y no sabemos muy bien si tenerlas controladita y educadamente sentadas esperando su turno para expresarse, o montar toda una fiesta con barra libre donde cada una se sirva sin censura ni límite ¿Qué será más auténtico? ¿Cómo me sentiré mejor? El caso es que todos/as tenemos la experiencia de haberles dado rienda suelta en algún momento y arrepentirnos después o, al contrario, habernos sujetado emocionalmente lamentándolo luego. ¿Qué es entonces lo más indicado? No sabemos muy bien cuándo ceder el mando a nuestras emociones y cuándo hacerlo a nuestra cabeza, y así nos va… Pero ¿cómo te suena conjugar inteligencia y emociones? Parece sensato ¿no?

Las emociones son básicas en nuestra vida, algo que sí o sí llevamos en la maleta para este viaje. Incluso quienes se tienen por emocionalmente contenidos/as las llevan, solo que cuidadosamente empaquetadas y precintadas, no vaya aser que salgan de paseo cuando no conviene. Algunas, como el miedo o la rabia, no tienen buena prensa y hasta las llaman “emociones negativas”, pero todas ¡sí, incluso ésas! cumplen un papel importantísimo en nuestra vida. En realidad, si prestamos atención, veremos que no es “esa emoción” que etiquetamos como indeseable la que nos hace sufrir, sino nuestra resistencia a experimentarla, nuestros pensamientos de “no debería sentir esto”. El único problema, es que cuando nos toman al asalto y mandan a la mazmorra a nuestra cabeza como si fuera su enemigo, podemos encontrarnos con un lío serio.

El planteamiento de la “inteligencia emocional”va en esta línea, y ha revolucionado la manera de comprender y gestionar nuestras emociones. Es una potente ayuda para las relaciones porque nos explica un modo adecuado de acoger las emociones propias y ajenas, de modular su expresión y de comprender cómo influyen en el modo de relacionarnos entre nosotros. Además, desarrollar esta inteligencia emocional nos ayuda a estar interiormente más en paz porque lo primero que trabaja es “la relación con nosotros mismos/as”. Aunque hay muchas definiciones de qué es la inteligencia emocional, podemos quedarnos con una sencilla:

La inteligencia emocional es la habilidad para reconocer las emociones propias y ajenas, y para gestionarlas de manera que favorezcan nuestras relaciones y nuestra vida en general.

Desarrollar nuestra inteligencia emocional incluye entrenarnos en cuatro aspectos básicos:

1-     Percibir y expresar las emociones: es la habilidad para percibir las emociones propias y ajenas, y también para expresarlas junto con las necesidades que hay debajo. “Estoy enfadado/a y necesito expresarlo con alguien”, “me siento triste y necesito la compañía de un/a buen/a amigo/a”.

2-     Utilizar las emociones para facilitar el pensamiento: aunque no seamos del todo conscientes, las emociones nos ayudan para resolver problemas, porque influyen en nuestra motivación y atención. Además,facilitan nuestro pensamiento creativo.

3-     Comprender y utilizar el conocimiento emocional: esta habilidad nos ayuda a poner nombre a las emociones, a interpretar su significado y a comprender sentimientos complejos como, por ejemplo, el amor o la empatía.

4-     Aprender a acoger y regular las emociones: tiene que ver conser receptivos/asa todas nuestras emociones, agradables o desagradables, y con saber modular su intensidad para que no nos desborden y para no dañar o invadir a los demás.

Necesitamos desarrollar estetipo de inteligencia y aprender a utilizarla en nuestra vida diaria, porque nos protege de muchos malestares internos que tienen que ver con el alboroto emocional que se nos genera ante ciertas situaciones o personas. Si sacamos buena nota en esta asignatura, dejaremos de reprimir lo que sentimos, sin irnos al otro extremo de ir por la vida como elefante por cacharrería con la excusa de que “hay que expresar lo que se siente”. Seguro que las siguientes claves, a modo de “manual de instrucciones” para desarrollar tu inteligencia emocional te sirven:

1.Ten interés por lo que te pasa: el interés por conocerte es básico para desarrollar tu inteligencia emocional. Fomenta la curiosidad por descubrir tus sensaciones y emociones sin juzgarlas.

2. Conéctate con tu cuerpo: presta atención a las sensaciones físicas de tu cuerpo porque las emociones se expresan en él. Quizás es un cosquilleo, una opresión en el pecho, un nudo en la garganta, una bola en el estómago…

3. Etiqueta la emoción: ponlenombre a lo que sientes, en vez de ese global “mal” o “bien” que no nos sirve para mucho ¿Estristeza, miedo, enfado o alegría?

4. Respira tu emoción: esto suena un poco raro, pero se trata de que no juzgues lo que sientes desde tu cabeza, sino de que te entrenes en permanecer físicamente unos instantes con ello, sin taparlo apresuradamente. A veces es incómodo, pero es necesario. Respira tu emoción… Déjala que esté un rato en tu cuerpo sin intentar modificarla.

5. Identifica los pensamientos que vienen: ahora ya puedes “meter cabeza” y hacerte consciente de lo que piensas cuando sientes eso… “no debería sentirme así, yo tengo la culpa, no puedo estar triste...”

6. Regula y modula: se trata de encontrar la intensidad adecuada para expresar lo que sientes. De que seas capaz de modularla, como haces con el volumen de la televisión cuando ves una película, para que la expresión sea proporcionada y no te cause problemas.

7. Expresa tus emociones, no te las guardes: es el momento de expresar lo que sientes con quien proceda. No te calles lo que sientes porque si lo haces tu cuerpo se resiente y la emoción se encapsula en él, originándote malestar, puede que incluso acabando en una somatización que solo complica las cosas.

8. Presta atención a las emociones de los demás: yaque reconoces tus emociones fíjate en tu entorno y en cómo se sienten emocionalmente los que te rodean. En vez de quedarte en la superficie de lo que dicen o hacen, ahonda un poco más e intenta comprender las emociones que están debajo de lo que expresan. Es imprescindible que desarrolles empatía y te pongas “en sus zapatos” para comprenderlos mejor.

9. Relaciónate más desde tus emociones: nos relacionamos mejor si lo hacemos desde las emociones, “lo que sentimos acerca de algo”, más que desde la cabeza, “lo que pensamos acerca de ello”. Nuestros vínculos serán más sinceros, más profundos y tendrán mayor significado para nosotros.

10. Da espacio a todas tus emociones: recuerda que las emociones no son ni buenas ni malas, simplemente “son”. Cada una aparece para traerte un mensaje diferente, más o menos agradable pero siempre muy interesante, acerca de ti y de tu entorno. Por tanto, no metas la tijera para cortar alguna, porque si las bloqueas las que son desagradables te estarás perdiendo una información muy interesante y estarás limitando tus posibilidades de crecer por dentro y por fuera.

 

Recuerda que la inteligencia emocional no es lo opuesto a la inteligencia, no es el triunfo del corazón sobre la cabeza, sino la intersección de ambos para hacer un buen trabajo en equipo.

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