El Blog de Happy Change

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Las Necesidades Humanas del siglo XXI: de Maslow a Robbins (I)

2020-09-22 00:00:00
Happy Change


Y tú, ¿qué necesitas?


Las Necesidades Humanas del siglo XXI: de Maslow a Robbins (I)

 

Cuando hablamos de las necesidades básicas que como personas tenemos, a muchos de nosotros nos viene a la cabeza la famosa pirámide de las necesidades que Maslow propuso en su “Teoría de la motivación”, allá por 1943. Quizás no venga mal recordarla a grandes rasgos: 


ØEs una pirámide que representa en orden ascendente cinco escalones progresivos de necesidades. 


ØSegún vamos atendiendo los inferiores podemos atender los superiores. 


Ø Si los primeros niveles no están satisfechos, difícilmente nos plantearemos atender los niveles superiores.

 

 

Según Maslow, la capacidad de deseo del ser humano no se satisface del todo nunca, por lo que una vez satisfechas las necesidades de un nivel, las que reclaman ser atendidas son las del nivel inmediatamente superior. Sin embargo, también hay personas que se “establecen” en un nivel determinado, pues se contentan con que las necesidades de ese nivel estén satisfechas y no aspiran a más.


Por otro lado, el paso a un nivel superior de necesidad no es irreversible: pueden suceder determinados cambios en las situaciones, que hagan que una persona descienda de nivel, pues peligra la atención a necesidades más básicas que ya parecían resueltas, pero ahora, con el cambio de circunstancias, no lo están.


Esta pirámide ha contribuido durante mucho tiempo a clarificar las prioridades de las personas y la motivación para progresar, y sigue estando de alguna manera vigente. Sin embargo, en nuestros días Tony Robbins, escritor de desarrollo personal, coach y asesor de importantes organizaciones comprometidas con el crecimiento humano, toma el trabajo de Maslow como punto de partida y establece otro modelo que se ajusta mejor a la realidad de nuestro siglo XXI.


Robbins nos presenta 6 necesidades que están en la raíz de la motivación de casi todo lo que hacemos: “Nuestro comportamiento, nuestras decisiones, emociones y hasta los problemas que tenemos buscan satisfacer estas necesidades”, nos dice este autor.


Para cada uno de nosotros el orden jerárquico de estas necesidades es diferente y personal, e incluso puede variar en diferentes etapas de la vida. En general son las dos necesidades que para cada persona sean más importantes las que más influencia tienen en su comportamiento y en las decisiones que toma en su vida.

 

Te proponemos que en estos días te detengas a reflexionar si tú, de manera concreta, atiendes estas necesidades y cómo lo haces, y a que descubras cuáles son para ti las dos más importantes.

 

Robbins agrupa las 6 necesidades de la siguiente manera:

 ü Necesidades fundamentales: certeza, variedad, importancia y conexión.

 

ü  Necesidades de orden superior: crecimiento y contribución.

 

Empecemos con las dos primeras: certeza y variedad, también llamadas respectivamente seguridad e incertidumbre. En estos tiempos, agitar un buen cóctel de ambas es no ya necesario, sino del todo imprescindible.


1. La necesidad de certeza o seguridad:

                            

Nuestra primera necesidad es tener certeza, seguridad, saber lo que va a pasar en nuestra vida. Es una necesidad muy relacionada con el instinto de supervivencia. Cada uno de nosotros necesitaremos más o menos certeza, pero todos necesitamos un grado mínimo de ella.


Necesitamos un nivel de certeza que va variando: Primero necesitamos certeza de que vamos a tener un techo y alimentarnos para sobrevivir. Luego necesitamos certeza en nuestras relaciones con otras personas, y seguramente también tener la certeza de que nos va a ir bien en nuestro trabajo.


Modos de satisfacer esta necesidad es evitar riesgos innecesarios, tener un plan B, establecer rutinas, asegurar el trabajo, ahorrar o buscando tener todo bajo control. Buscar cierto grado de certeza no es malo en absoluto, aunque si nos pasamos acabaremos teniendo una vida muy aburrida, en la que nunca nos arriesgamos fuera de la zona de confort para crecer:


En realidad, según Robbins la calidad de nuestra vida depende del grado de incertidumbre que podamos tolerar, ya que en el fondo la certeza es una ilusión ¿De verdad creemos que controlamos algo? Querer tener todo bajo control nos lleva a no avanzar en nuestra vida porque los grandes éxitos no se consiguen sin grandes riesgos. Para compensar esta necesidad aparece la siguiente necesidad: la necesidad de variedad

 

2. La necesidad de variedad o incertidumbre:


Como una vida previsible al 100% resulta aburrida, necesitamos también tener variedad. Por mucho que busquemos la certeza y la seguridad, seguro que algún cambio es bienvenido. Satisfacemos nuestra necesidad de variedad explorando nuevas actividades, haciendo algunos cambios en nuestra vida, buscando relaciones diferentes o sensaciones nuevas, variando de trabajo, de casa o de lugar de residencia… Incluso experimentando con drogas o con actividades de riesgo, de modo que la manera en la que satisfacemos esta necesidad puede ser constructiva o destructiva. Tengamos en cuenta que la variedad es la sal de la vida, todos queremos algo de sorpresa, de excitación, de reto, de novedad… Cuando algo es demasiado previsible, deja de resultarnos atractivo.          

 

Estas dos primeras necesidades, certeza y variedad, nos crean un dilema, pues necesitamos ambas, pero son opuestas entre sí: más variedad implica menos certeza, mientras que más certeza conlleva sacrificar una parte de la variedad.

 

Cada persona prefiere una combinación diferente:

Algunos prefieren más variedad.

Otros, más certeza.

Otros una combinación justa de cada una.

Esta proporción singular es determinante en las elecciones que hacemos en la vida.

 

Seguramente, estas necesidades y su forma de combinarse son “la pareja del año”, en unos tiempos en los que nos ha tocado vivir más bien con pocas certezas y bastantes incertidumbres. Pero fíjate que no es algo que la situación actual nos traiga como nuevo, sino que solamente lo pone mucho más en evidencia, dando un papel protagonista a estas necesidades sobre las demás.

 

Llegados a este punto, detente unos instantes y reflexiona:


·         Si tuvieras que plasmar tu pócima mágica de certeza/seguridad y variedad/incertidumbre ¿cuánto de cada ingrediente tendría?

 

·         ¿Crees que en estos últimos tiempos esta proporción ideal para ti ha variado?

 

·         ¿Cuál es tu proporción personal e intransferible? ¿70-30? ¿40-60? ¿25-75?

 

·         Plantéatelo de otra manera: ¿En qué áreas de tu vida necesitas más certeza y en cuáles más variedad?

 

 

Ten en cuenta que tus necesidades y la forma de atenderlas, generan tu propio modo de enfocar la vida desde unos criterios concretos: tus valores.

Cuando son auténticamente tuyos estás alineado con tu intuición y propósito de vida.

Si tus valores no están alineados con lo que haces, tu estado de ánimo se verá afectado. Por el contrario, te sentirás más pleno y profundamente satisfecho cuando estás viviendo en sintonía con ellos.

 

 

¡Continuaremos en las siguientes entradas explorando este interesante tema!

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