El Blog de Happy Change

Un espacio compartido para crecer, mejorar, superarnos y mirar la vida con optimismo. Desde aquí queremos acompañarte en esas situaciones cotidianas que nos invitan a reflexionar y a plantearnos si hay formas diferentes de afrontarlas.

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Virus mentales

2020-03-04 14:13:08
Happy Change

Virus mentales


Virus mentales

Coronavirus por aquí, coronavirus por allá… Ya pongas la tele al llegar a casa, enciendas la radio en el coche al ir a cualquier sitio, o le eches una ojeada al periódico tomando un café ¡¡Zás!!¡Ahí está el dichoso coronavirus que nos tiene en vilo! Seguro que ya eres un mini-experto de algo que, hasta ayer, no sabías nique existía. Y es que estos días los virus son TrendingTopic…Hay otros virus que nos infectan, que no acaparan tanta prensa,y a los que no les prestemos demasiada atención. Es cierto que la mayoría no matan, pero complicarnos la vida, nos las complican, así que mejor será que les prestemos atención, nos vacunemos para prevenirlos y, en el caso de resultar infectados, sepamos cómo combatirlos eficazmente ¿no?


Hoy te traemos aquí a una banda de virus muy extendida, que puede que sea la que más seres humanos infecta a nivel mundial: los virus mentales.

Una corriente de psicoterapia muy popular, la Programación Neuro Lingüística (PNL), acuñó este nombre para referirse a ciertos paradigmas y creencias, muchas veces limitadoras, que se instalan en nuestro interior como verdades absolutas,impidiéndonos avanzar y estar bien. No es para tomárselo a guasa porque su efecto puede ser devastador. Además, su modus operandi provoca que no nos demos cuenta del origen de nuestros malestares y desajustes y, por tanto, no podamos ponerle remedio fácilmente. Si bien en caso de infección leve podemos mejorar mediante el trabajo personal y la reflexión, en caso de infecciones más severas o extendidas, necesitaremos irremediablemente un buen “doctor” que los conozca bien y nos ayude a neutralizarlos.


Los virus mentales afectan a nuestra manera de pensar, influyen en nuestras emociones y determinan nuestra forma de actuar, reduciendo la calidad y libertad de nuestra vida.

Por si ya te está entrando el yu-yu de si estarás infectado por estos peligrosos virus, te proponemos un listado de sus características, para que puedas chequeartecon facilidad. Si los reconoces en ti, ponremedio lo antes posible para recuperartu bienestar; si los identificas a tu alrededor, podrás protegerte ycomprenderás mejor algunos comportamientos y formas de ser, sin que te resulte tan complicado entender a “esa persona”. Simplemente tiene un virus… Pero ¿cómo son estos virus y cómo nos infectan?

Ø  Un virus mental es una creencia que no puede ser “actualizada”: no es reconsiderada de vez en cuando para decidir si la cambiamos. Por muchos datos de la realidad que la persona infectada tenga, por muchas experiencias que contradigan su creencia, no logra cuestionarla ni modificarla.

Ø  Son “códigos de información incompletos”, que suelen esconderse entre las creencias genuinas de la persona para no ser detectados y eliminados. No son ideas completas y coherentes, sino que están hechos de retazos de verdades, de “medias verdades”, que juntas parecen consistentes. Si las examinas con atención, descubrirás que tienen grandesgrietas estructurales.

Ø  Su origen suele estar en aprendizajes infantiles, ya que fácilmente se traspasan de padres a hijos, hasta el punto de que pueden infectar todo un árbol genealógico familiar.

Ø  Como cualquier otro virus, son muy contagiosos: aunque el periodo de mayor riesgo sea la infancia, también en la edad adulta debemos protegernos para que, si tu entorno cercano está “infectado”, no te los transmitan.

Ø  Sus síntomas son comportamientos, emociones y pensamientos “ilógicos” y “obstinados”: sabes que no es racional comportarte, sentir o pensar “así”, pero simplemente no puedes evitarlo.

Ø  No aceptan cuestionamiento alguno, excepción o explicación: para quiénes los padecen, “las cosas son así”, y no hay más vueltas que darle. Son inmunes a comentarios, razonamientos o explicaciones que los cuestionen, simplemente son así y punto.

Ø  Están especializados en ponerte frenos y todo tipo de limitaciones inconscientes, hasta que acaban por dar la cara sin tapujos, minando tu autoestima y paralizando tus intentos de cambiar y progresar.

¡Ya ves que la cosa es bastante seria! Para complicarla un poco más, toman diferentes apariencias y atacan de diferente manera, de manera que puedes tener uno o varios de ellos a la vez, y puede que ni te enteres.Te pasamos una lista de los más extendidos e indicaciones de primeros auxilios, aunque si la infección es antigua, si sus síntomas son severos, o si detectas que puedes haber pillado varios, es imprescindible ayuda profesional para recuperarte completa y definitivamente.


1- El virus de “enfocarte en tus debilidades e ignorar tus fortalezas”: si este virus te alcanza sufrirás un “efecto cascada” notable. Tu autoestima bajará varios grados, te sentirás incapaz en multitud de situaciones, tendrás sentimientos de tristeza, bajos niveles en sangre de esperanza y motivación cero. Con ayuda profesional, la mejoría es muy visible…

Primeros auxilios: entrénate en reconocer las fortalezas que tienes en lugar que quedarte atascado en tus carencias y en lo que te falta.


2- El virus de “vivir atrapado por el pasado”: puedes sospechar que has pillado este virus cuando, con frecuencia, se te aparecen vívidamente recuerdos o imágenes de una situación dolorosa del pasado que te provocan las mismas emociones complicadas que entonces. Es de los que requiere ayuda profesional cualificada casi seguro.

Primeros auxilios: busca estrategias para soltar el pasado y desarrolla estrategias para centrarte en el “aquí” y “ahora”, que es donde sucede la vida.


3- El virus de “llevar mal el éxito de los demás”:la infección por este virus se manifiesta cuando sientes,si eres sincero contigo mismo, envidia y celos cuando a otros les va bien. A veces un síntoma es desear, aunque no lo expreses, que no tengan éxito en sus planes o proyectos.

Primeros auxilios: date cuenta de que, en muchas ocasiones, el éxito que sucede a nuestro alrededor, acaba salpicándonos misteriosamente.


4- El virus de “autoprofetizar calamidades”: este virus es de los más graves y suele requerir intervención profesional, pues puede llegar a inutilizarte totalmente. Sus síntomas son la imaginación constante de que te sucederá “eso” que tanto temes: “no aprobaré el examen, esta relación no funcionará, me atascaré en la conferencia…” Suele venir acompañado de un miedo latente y difuso que te amarga la existencia. Con ayuda profesional, los síntomas se alivian con rapidez.

Primeros auxilios: rescata de tu experiencia las ocasiones en las que las cosas “te han salido bien” y date cuenta de que puedes repetirla “en esta ocasión”. Recuerda que la autoconfianza aumenta exponencialmente las probabilidades de éxito.


5-El virus de “ser un Complace”: es decir, actuar constantemente para agradar a los demás. Este virus anida principalmente en tu necesidad innata de recibir afecto y aprobación, disparándolo hasta niveles realmente tóxicos y dañinos.

Primeros auxilios: date cuenta de que cuando vives para agradar a los demás, te olvidas de agradar a la persona más importante: ¡Tú! Además, estadísticamente, hagas lo que hagas no agradarás a un 20% de las personas, así que ¡acéptalo!


6- El virus de “creerte el Ombligo del mundo”: cuando este virus te infecta, crees que los demás tienen la obligación de acudir en tu auxilio cada vez que lo necesites porque ineludiblemente tienen que estar a tu disposición. Y cuando no sucede así, lo vives como un drama. Evidentemente tiene como efecto secundario que tus relaciones se compliquen. Con este virus es de gran ayuda una intervención profesional.

Primeros auxilios: recuerda que tienes tanto derecho a pedir, como los demás a no darte lo que pides. Presta atención además a pedir lo que necesitas realmente, y a hacerlo a quien pueda dártelo.


7- El virus de “no responsabilizarte de las consecuencias”: sabrás que tienes este virus cuando piensas que las cosas te pasan sin que tú tengas nada que ver. No relacionas los frutos que cosechas con las semillas que plantaste, de modo que echas balones fuera y lo atribuyes a la buena o mala suerte.

Primeros auxilios: ser “responsable” de algo no es “tener la culpa”. Responsabilidad significa “tener la capacidad de responder adecuadamente”. La buena noticia es que, si te reconoces como parte del problema, puedes ser también parte de la solución.


8- El virus de “Interpretar las contrariedades como fracasos”: este virus te ata a la situación estéril del lamento y neutraliza el que puedas convertir lo que no sale como quieres en una N.O. (Nueva Oportunidad) Para mantener alto su nivel de infección, emplea la estrategia de mantenerte instalado en la queja.

Primeros auxilios: limita el tiempo y la energía que empleas en quejarte por lo que no te sale bien. Inmediatamente enfócate en preguntarte “¿Qué puedo aprender de esto?”


9- El virus de “hacer planes eternamente”:es un virus muy dañino porque se camufla muy bien bajo tus sueños y objetivos. Pero hace que se te vaya la vida “diseñando” planes a la perfección, pero sin dar un paso en esa dirección. Actúa siendo un perfecto boicoteador en la sombra, pero la ayuda profesional en estos casos da buenos resultados en poco tiempo.

Primeros auxilios: si tienes un objetivo claro, márcate metas parciales, alcanzables y objetivas. Pon fechas concretas para ir dando pequeños pasos en esa dirección. Si no ponemos fecha a las cosas, puede que nunca las hagamos.


10- El virus de “la autosuficiencia extrema”:se conoce también como el virus de Superman o Superwoman. Este virus te instala en la soberbia, te crees autosuficiente y puede que hasta por encima del resto.Para colmo, una de sus estrategias es ponerte difícil solicitar un apoyo profesional, porque cuando lo haces, comienzas a desactivarlo.

Primeros auxilios: nadie puede todo, ni siquiera tú. Si en tu interior identificas pedir ayuda con ser débil, necesitas revisarte a fondo. Esa ecuaciónes falsa: hace falta gran fortaleza interna para reconocer los propios límites.


Recuerda que es puedes desactivar totalmente cualquier virus de estos con ayuda profesional cualificada. Cuanto antes comiences el tratamiento, antes recuperarás tu bienestar y podrás disfrutar de una vida saludable.

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